Hace 9 años, el 21 de diciembre de 2012 el Diario Tropezón (tropezón.cl) publicaba el siguiente artículo sobre el velatorio y los funerales de nuestro compañero Hernán Santos Pérez Álvarez, después de haber estado desaparecido desde octubre de 1977, cuando fue apresado, torturado, asesinado y hecho desaparecer.
Vigilia en torno a féretro de pudahuelino detenido desaparecido identificado recientemente
Pudahuel Santiago de Chile, 21 de diciembre 2012.
Después de 35 años de su partida forzada vuelve a Pudahuel Hernán Santos Pérez Álvarez, detenido en Avenida San Francisco entre Victoria y La Estrella en Pudahuel Norte, el 19 de octubre de 1977 a la edad de 24 años. A contar de ese instante pasó a engrosar la lista de detenidos desaparecidos de la dictadura militar en Chile, hasta que sus restos óseos fueron encontrados, identificados y entregados por el Instituto Médico Legal en un féretro a los familiares.
Quienes le conocieron en vida y aquellos que sin conocerle difundieron a las nuevas generaciones la memoria del combatiente, estuvieron rindiendo el último homenaje al caído en el Salón Municipal Guillermo Flores, ubicado al interior de la municipalidad de Pudahuel, hasta donde llegó el féretro de quien vuelva a retomar el sitial que la historia demanda de quien inscribió su nombre en la búsqueda de una patria justa.
Después de la vigilia de más de 24 horas, el cortejo salió del municipio y recorrió diversas calles y pasajes de la comuna que en vida recorrió Hernán, siendo el inicio del que vuelve a encontrarse con la memoria su gente.
Los restos de Hernán, son sepultados en el memorial del Cementerio General de Santiago.
Su esposa, hija y familia también se unieron a esta vigilia, que permitirá poner fin a la búsqueda del esposo, padre, hijo, hermano y amigo respetado para muchos.
Se recuerda una de las tantas acciones sociales que Hernán realizó, según algunos de sus cercanos, que coincidente en señalan que, a los 18 años, junto a otros allegados, esposa y su recién nacida hija Elizabeth, organizan una toma de terreno un de sitio eriazo que estaba detrás de la Casa de la Cultura (Hoy Municipio) y fundaron el Campamento “Hasta la Victoria Siempre”, después llamado Santiago Pino, en honor a dirigente que murió en un accidente de tránsito.
