De esto hace muchos años conocí a la Ida Vera andábamos tras una quimera y escapábamos del daño amábamos juntos un paño que tiene sólo dos colores allí poníamos los amores y en tres letras la esperanza hoy la recuerdo sin tardanza como al mejor de los cantores Pequeña, alegre, muy fina así vive en mi memoria su nombre queda en la historia aunque digan desaparecida La chica no está perdida pongo mi firma en esto ella aún está en su puesto viviendo desde nosotros aunque esos malditos otros creyeron que la habían muerto Ahora se me asoma presto el día en que la chaqueta se quito para ofrecerla a quien solo una chaleca llevaba en la tarde fría o sino aquel otro día en que dulce y muy seria me enseño para no olvidar tu sabes “siempre es mejor dar que recibir” ¡como dudarlo! hoy por ella estoy cantando y la guitarra alborotando porque la Ida ha regresado es mi buena compañera que asoma muy tempranera honesta, astuta, valiente, risueña, inteligente a la vez audaz y prudente, esforzada, tierna, sagaz, muy fuerte y tenaz, generosa, como la que más del canto está brotando y su presencia agrandando por aquí se esta paseando ¡por mi madre no estoy mintiendo! la Ida nos esta mirando y en este verso apretado un abrazo nos ha dejado en la garganta se me atasca emocionado lo digo un ¡compañera hasta siempre! o mejor aún todos conmigo aclamen ¡Ida Vera presente!
