Décimas para el regreso de Ida

De esto hace muchos años

conocí a la Ida Vera

andábamos tras una quimera

y escapábamos del daño

amábamos juntos un paño

que tiene sólo dos colores

allí poníamos los amores

y en tres letras la esperanza

hoy la recuerdo sin tardanza

como al mejor de los cantores

Pequeña, alegre, muy fina

así vive en mi memoria

su nombre queda en la historia

aunque digan desaparecida

La chica no está perdida

pongo mi firma en esto

ella aún está en su puesto

viviendo desde nosotros

aunque esos malditos otros

creyeron que la habían muerto

Ahora se me asoma presto

el día en que la chaqueta

se quito para ofrecerla 

a quien solo  una chaleca

llevaba en la tarde fría

o sino aquel otro día

en que dulce y muy seria 

me enseño para no olvidar

tu sabes “siempre es mejor dar

que recibir” ¡como  dudarlo!

hoy por ella estoy cantando

y la guitarra alborotando

porque la Ida ha regresado

es mi buena compañera

que asoma muy tempranera

honesta, astuta,  valiente,

risueña, inteligente

a la vez audaz y prudente,

esforzada, tierna, sagaz,

muy fuerte y tenaz,

generosa, como la que más

del canto está brotando

y su presencia agrandando

por aquí se esta paseando

¡por mi madre no estoy mintiendo!

la Ida nos esta mirando

y en este verso apretado

un abrazo nos ha dejado

en la garganta se me atasca

emocionado lo digo

un ¡compañera hasta siempre!

o mejor aún todos conmigo

aclamen ¡Ida Vera presente!