Miguel Ángel Sandoval, Pablito o el guatón Pablo, como le llamábamos nosotros, fue uno de los primeros miristas en Renca.
Con él, formamos la primera unidad de militantes del G8.
De profesión sastre, Pablito conoció a Feliciano un día en que la Señora Elisa supo de él y lo visitó para encargarle un trabajo.
Teco, Sergio Cornejo, lo relata así:
– «Mi mama escuchó que en la calle Infante, al frente de los terrenos de Don Domingo Perrier, había un sastre que podía confeccionar un ambo para Willy y un pantalón para mí. Él tenía el taller en su casa que estaba ubicada casi al frente de nuestra antigua casa, en la que habíamos vivido varios años.
– Cuando llegamos y mientras nos tomaba las medidas, Willy y Miguel Ángel se pusieron a intercambiar opiniones sobre la situación política del momento, ahí se estableció el primer contacto entre ellos. Fue algo así como amor a primera vista”, dice el Teco
A poco andar, ya habíamos establecido una profunda relación con Pablito. Tenía un carácter súper jovial, muy respetuoso, de gran humildad y mucho menos “palomilla” que nosotros. Además, era un hombre siempre interesado en leer y aprender.
Al Guatón Pablo siempre lo molestábamos con su profesión de sastre.
– «Nosotros, la clase obrera, tenemos por derecho propio estar en la revolución», decía yo para molestarlo.
- «Nosotros, los estudiantes -decía Feliciano -siempre hemos estado en la vanguardia de la lucha junto a los trabajadores»,
– «Pero vos, como sastre, ¿qué chuchas estai haciendo aquí?», le decíamos y nos matábamos de la risa.
Poco nos duró ese tipo de mofas, que por lo demás no tenían ningún carácter ofensivo ni despreciativo. Por el contrario, era una muestra de nuestra confianza como amigos. Éramos del mismo barrio y nos conocíamos muy bien.
Un día Pablito, muy serio, nos cortó en seco nuestras bromas habituales después de la reunión.
– «Saben que más huevoncitos, nos dijo, comenzando su disertación. – Desde los anarquistas de la primera época de las luchas obreras… … – Como media hora duró la «cháchara» de Pablito.
Nos paseó por la historia del movimiento obrero chileno y sus orígenes. Desde las Mancomunales hasta la constitución de la CUT. Resaltando el rol de los anarco-sindicalistas y las profesiones liberales. Citando a Recabarren, al “trosko” Vitale y a otros. Al final, y de forma solemne, nos dijo: – «Y bueno, ¿tengo o no tengo derecho a estar con ustedes, huevoncitos?»
- ¡Pero claro compadre! respondimos celebrando tan documentada e ingeniosa respuesta.
– No te lo tomís tan en serio pho huevón. – Si sólo eran bromas p’alegrar el almanaque.
Con Pablito siempre había buena onda, aún en momentos difíciles.
Muy responsable con sus compromisos, rápidamente Pablito fue convocado a asumir tareas centralizadas en el MIR por lo que dejó nuestra comuna y sólo lo veíamos en algunos eventos masivos o en tareas internas.
Después del golpe, Pablito continuó cumpliendo con sus tareas valientemente.
Su transitar se detuvo desgraciadamente el 7 de enero de 1975. Fue detenido en la calle y llevado a Villa Grimaldi, donde se le vio por última vez y en muy malas condiciones físicas.
Su nombre aparece entre los 119 que la dictadura hizo desaparecer detrás de una infame y criminal farsa publicitaria.
A pesar de haber estado declarado «desaparecido» por mucho tiempo y aunque los responsables del régimen militar jamás admitieron su existencia en Villa Grimaldi, Pablito irrumpió en la actualidad nacional de manera impactante cuando un fallo histórico de la Corte de Apelaciones dejó sin aplicación la tristemente famosa Ley de Amnistía de la dictadura de Pinochet (*). Y, como consecuencia de ello, la detención de los responsables de muchos asesinatos, torturas y desapariciones de cientos de compañeros y amigos. Los criminales Contreras, Krassnoff, Moren Brito, Lauriani y Godoy.
El nombre de Miguel Ángel Sandoval (Pablito) está inseparablemente ligado al surgimiento del MIR en Renca y a la creación del GPM8.
Flaco Lucho (Recuerdos)
(*) Este fallo del juez Alejandro Solís del 17 de Noviembre 2004 y ratificado por la Corte Suprema rechazó aplicar la Ley de Amnistía de la Dictadura y condenó al ex jefe de la DINA, general (R) Manuel Contreras; al ex jefe de la brigada Halcón y de varios recintos de la DINA, brigadier (R) Miguel Krassnoff; al ex jefe de la Brigada de Inteligencia Metropolitana y del cuartel de Villa Grimaldi, coronel (R) Marcelo Moren Brito; al ex jefe de la brigada Vampiro de la DINA, brigadier (R) Fernando Lauriani; y al ex jefe de la brigada Tucán, teniente coronel (R) de Carabineros Gerardo Godoy.
