Palabras de Nelly Berenguer, compañera y esposa.

Buenas tardes, a nombre de las familias Ramírez, Rosales y Berenguer aquí presentes, saludo con infinito cariño:

 – A los vecinos y vecinas de la Población Lourdes 

–  A las cuatro organizaciones convocantes: Grupo de memoria Renca de Pie; Colectivo R-Memoria Combatiente; Casa de Miguel, Red Solidaria y Coordinadora de DDHH de Renca

– A las autoridades presentes

– A los amigos y amigas de todos lados que hoy nos acompañan.

Quisiera contarles quien fue José Manuel, más conocido como Pepe. Nació un día viernes 25 de abril de 1952, en esta comuna, en esta misma casa. Fue el segundo de siete hermanos, con certeza el puntal de su madre, incondicional con sus hermanos y hermanas, estudiaba Ingeniería en Geomensura en la UTE, hoy USACH y  parte de su tiempo lo dedicaba a trabajar en artesanía en cuero.

 Nos casamos en 1972, con apenas 20 años ambos y tuvimos un hermoso hijo que lleva su nombre. Pepe era muy querido en su barrio y en los distintos círculos en que se movía, organizador y líder innato, serio, pero de sonrisa amplia y bella, íntegro, coherente con sus valores cristianos, consecuente con su lucha y sus compromisos. Desde muy joven participó en el Club Juvenil del barrio, luego como catequista de la iglesia de la Población y finalmente –su profundo sentido social y la búsqueda de una sociedad más justa, equitativa y solidaria-, lo llevaron a integrarse a las filas del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), como uno más de los tantos jóvenes luchadores de esa organización.

Fue detenido durante la dictadura civil-militar encabezada por Pinochet, por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), a la 1 de la mañana del día sábado 27 de julio de 1974, en horas del toque de queda, en nuestro domicilio donde nos encontrábamos con nuestro hijo de poco más de siete meses. 

Han pasado 50 años, más de la mitad de nuestras vidas y al día de hoy . . .  Pepe aún se encuentra desaparecido. Sin embargo, lo seguimos buscando y entregando nuestro testimonio en cada espacio, momento u oportunidad que se nos presenta.

Hemos recorrido un largo camino pensando qué hacer y entre una y mil ideas que han pasado por nuestras mentes, ha surgido reiteradamente la necesidad de la MEMORIA . . . y eso es lo que estamos haciendo ahora.

Seguramente se preguntarán:

¿Por qué es necesario instalar aquí una baldosa con su nombre?

¿Por qué es necesario cambiar el nombre del pasaje donde Pepe alcanzó a vivir 20 años de su corta vida?

Ambas preguntas tienen la misma respuesta: estás son una de tantas formas para mantener viva la memoria de lo ocurrido en nuestro país, de no permitirnos olvidar y de asegurarnos que la historia no se vuelva a repetir.

Pepe y más de 1400 personas en Chile fueron detenidas y hechas desaparecer por el solo hecho de pensar distinto; por soñar con un país libre del flagelo de la pobreza; donde la educación, la salud y la vivienda fueran realmente un derecho y no una mercancía.

La desaparición forzada es un crimen de lesa humanidad, que no prescribe ni se puede amnistiar.

La desaparición forzada daña al individuo, a su familia, a su entorno y a la sociedad en su conjunto. Es un proyecto de vida que queda pendiente, es un círculo sin cerrar, es un duelo sin fin.

Por ello:

Seguiremos buscando que se conozca la VERDAD de lo ocurrido.

Seguiremos exigiendo que los culpables respondan por sus crímenes ante la JUSTICIA y la sociedad.

Seguiremos manteniendo viva su MEMORIA.

Nos sentimos orgullosos de quien fue Pepe y de su legado.

Hoy, sus ideales y sueños se mantienen vigentes.

Hoy debemos trabajar y avanzar en los proyectos interrumpidos.

Hoy, este sentido y profundo homenaje –el cambiar el nombre a este pasaje e instalar esta baldosa conmemorativa-, es nuestro aporte, un granito de arena a la gran tarea de cambiar la vida de nuestro pueblo y la historia de nuestro país.

¡Honor y gloria a nuestro amado Pepe!

¡Honor y gloria a aquellas y aquellos jóvenes que fueron capaces de entregar sus vidas por un mundo mejor!

Muchas gracias.

Renca, 27 de julio de 2024